Cuando hablamos de cirugía estética facial, uno de los grandes olvidados —pero de gran impacto estético— es el pómulo. Su posición, proyección y simetría son clave para la armonía del rostro, tanto en hombres como en mujeres. La malarplastia es la cirugía que permite modificar, mejorar o restaurar la forma y el volumen de los pómulos, y es una opción ideal en casos donde el relleno con ácido hialurónico no es suficiente o no ofrece la estabilidad deseada.
En este artículo te explico en qué consiste esta intervención, para qué está indicada y qué resultados puedes esperar si estás valorando mejorar la estructura del tercio medio facial.
¿Qué es una malarplastia?
La malarplastia es una cirugía estética que tiene como objetivo modificar la forma y proyección de los pómulos, ya sea para:
- Aumentar su volumen y prominencia.
- Corregir asimetrías faciales.
- Rejuvenecer el tercio medio del rostro.
- Mejorar la transición entre párpado inferior, mejilla y surco nasogeniano.
Puede realizarse mediante dos técnicas principales:
- Colocación de implantes malares (prótesis de silicona).
- Osteotomía cigomático-malar (cirugía ósea para proyectar el propio hueso).
La elección entre una y otra depende del grado de proyección deseado, la anatomía facial del paciente y si se trata de un objetivo estético o reconstructivo.
¿Para qué sirve una malarplastia?
El objetivo principal es mejorar la estructura del tercio medio facial, lo que se traduce en:
- Pómulos más definidos y armónicos.
- Reducción del aspecto plano o hundido de la mejilla.
- Mejora en la transición entre el ojo y la cara (ojera menos marcada).
- Refuerzo del soporte facial, retrasando la flacidez.
- Rejuvenecimiento global sin alterar la expresión natural.
La malarplastia no solo es una cirugía estética, también puede utilizarse con fines reconstructivos tras traumatismos, asimetrías congénitas o enfermedades que afectan la estructura ósea facial.
¿Qué tipos de malarplastia existen?
Malarplastia con implantes
- Consiste en colocar pequeñas prótesis de silicona sobre el hueso malar.
- Se introducen a través de una incisión intraoral (por dentro de la boca), por lo que no dejan cicatriz visible.
- El tamaño y la forma del implante se eligen según las proporciones del rostro.
Ventajas:
- Resultados predecibles y simétricos.
- Procedimiento relativamente sencillo.
- Resultado permanente.
Indicada en: Pacientes con poca proyección natural, rostro plano o pérdida de volumen por envejecimiento.
Osteotomía cigomática o cigomático-malar
- Técnica quirúrgica más avanzada, donde se mueve el propio hueso del pómulo hacia delante o hacia fuera.
- Permite una corrección anatómica sin necesidad de prótesis.
- Se realiza en quirófano bajo anestesia general.
Ventajas:
- Resultado muy natural.
- Indicado en asimetrías o pacientes que no desean implantes.
- Excelente integración con el resto de la estructura facial.
Indicada en: Pacientes con asimetría ósea, casos complejos o quienes buscan una solución estructural definitiva.
¿Cómo es la recuperación?
- Duración de la intervención: entre 45 minutos y 2 horas, según la técnica.
- Inflamación: visible durante los primeros 7–10 días
- Molestias: leves y controladas con medicación.
- Resultados definitivos: se aprecian entre la 3.ª y 6.ª semana.
- Incorporación laboral: a partir del 7.º–10.º día, según evolución.
En todos los casos, se indican antibióticos y antiinflamatorios, y es fundamental evitar golpes en la zona durante las primeras semanas.
¿Qué resultados puedo esperar?
Los resultados de una malarplastia bien indicada son:
- Rostro más equilibrado y estructurado.
- Mejillas con mayor proyección y contorno.
- Reducción del aspecto cansado o envejecido.
- Resultado estable, armónico y de aspecto natural.
- Mejora indirecta de ojeras y líneas de marioneta.
¿Qué diferencia hay entre malarplastia y rellenos con ácido hialurónico?
| Característica | Malarplastia | Ácido hialurónico |
| Duración | Permanente | 12–18 meses |
| Resultado | Estructural | Volumétrico/modulable |
| Tiempo de recuperación | 7–14 días | 1–2 días |
| Indicación | Casos con necesidad de proyección ósea o simetría | Corrección leve o moderada sin cirugía |
| Tipo de paciente | Busca un resultado estable, estructural y definitivo | Prefiere algo reversible o menos invasivo |
En algunos casos, se puede comenzar con ácido hialurónico para previsualizar el cambio y valorar si una malarplastia es la mejor opción a medio-largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre malarplastia
¿Se nota que llevo implantes?
No. Bien colocados, los implantes se integran con el hueso y no generan relieves visibles ni se notan al tacto.
¿Se puede combinar con otras cirugías?
Sí. Es habitual combinarla con blefaroplastia, lip lift, mentoplastia o lifting facial para un rejuvenecimiento integral.
¿Puedo realizarla si ya tengo rellenos en los pómulos?
Sí, pero es necesario que el producto anterior esté reabsorbido o eliminado antes de la intervención. Lo valoramos en consulta.
¿Es una cirugía dolorosa?
No. Se realiza bajo anestesia y las molestias postoperatorias son leves, similares a una cirugía dental.
Estructura, equilibrio y proyección natural
La malarplastia es una opción quirúrgica excelente para quienes desean mejorar la forma y proyección de sus pómulos con resultados duraderos y naturales. Ya sea con implantes o mediante cirugía ósea, permite recuperar la armonía del rostro, realzar el tercio medio y rejuvenecer sin alterar la expresión.
¿Estás valorando una cirugía para mejorar tus pómulos o el equilibrio de tu rostro? Reserva una consulta conmigo. Analizaremos tu caso con precisión y te explicaremos qué técnica es la más adecuada para lograr el resultado que buscas.
Y si quieres más consejos sobre cuidado facial, puedes seguirme en instagram.





