Uno de los signos más visibles del envejecimiento en el cuello —y que más preocupa a muchos pacientes— son las bandas verticales que aparecen desde la mandíbula hacia abajo, marcando el cuello de forma antiestética o envejecida. Estas estructuras reciben el nombre de bandas platismales, y su origen está en el músculo platisma, una lámina muscular superficial que cubre la parte anterior del cuello.
Aunque se trata de un signo muy habitual, no todas las bandas son iguales ni requieren el mismo tratamiento. Por eso es importante entender cuáles son los tipos de bandas platismales y cómo abordarlas de forma personalizada según su causa, su visibilidad y el estado de los tejidos.
¿Qué son las bandas platismales?
Las bandas platismales son cuerdas o pliegues verticales que se forman en el cuello debido a la tracción o separación de los extremos del músculo platisma, un músculo plano que se extiende desde la mandíbula hasta la clavícula.
Con el tiempo o por determinados gestos, este músculo puede contraerse o perder su tono, haciendo visibles estas bandas, que dan un aspecto:
- Envejecido
- Tenso o marcado en exceso.
- Pobremente definido en la zona del cuello y mandíbula.
Estas bandas no aparecen igual en todas las personas ni en todas las edades. Por eso las clasificamos en dos grandes tipos, con tratamientos diferentes.
Tipos de bandas platismales
Bandas platismales dinámicas
Son aquellas que solo aparecen cuando el paciente contrae el cuello o gesticula intensamente. Por ejemplo:
- Al reír con fuerza.
- Al fruncir el mentón.
- Al apretar los dientes.
- Al ejercitar el cuello o hacer fuerza.
¿Quién suele tenerlas?
- Personas jóvenes o de mediana edad.
- Rostros delgados, con piel fina.
- Pacientes con buen tono muscular pero poca grasa cervical.
- Personas con estrés elevado o actividad física intensa.
¿Cómo se tratan?
El tratamiento de elección son los neuromoduladores, que se aplican en:
- Puntos superficiales sobre las bandas.
- En dosis bajas, para evitar rigidez.
- Con resultados visibles en 3–7 días y duración de 4–6 meses.
Se trata de un procedimiento rápido, sin baja médica, y con efecto muy natural si se realiza correctamente.
Bandas platismales estáticas
Son visibles incluso cuando el cuello está en reposo, sin ningún tipo de movimiento o contracción. Son el resultado de un proceso progresivo de envejecimiento en el que:
- El músculo platisma pierde tono y se relaja.
- La piel del cuello pierde colágeno y elastina.
- Los extremos del músculo se separan y descolocan, formando dos bandas verticales prominentes.
¿Quién suele tenerlas?
- Pacientes a partir de los 50–60 años.
- Personas con flacidez avanzada en la zona cervical.
- En algunos casos, también en pacientes que han adelgazado mucho.
¿Cómo se tratan?
En este caso, los neuromoduladores no son suficientes, y el tratamiento de elección es quirúrgico.
Tratamiento: cirugía cervical con plicatura del platisma
- Se realiza una incisión discreta bajo el mentón y, si es necesario, otra detrás del lóbulo de la oreja.
- Se accede al músculo platisma, se reposicionan y suturan sus extremos, devolviendo la continuidad muscular.
- Puede combinarse con otras técnicas: lipoaspiración cervical, lifting de cuello, tensado de la línea mandibular.
- La recuperación es rápida y el resultado, duradero y natural.
El objetivo no es eliminar totalmente las bandas, sino redefinir el cuello, mejorar la tensión de la piel y rejuvenecer el conjunto facial inferior.
¿Qué pasa si no se tratan?
Las bandas platismales no desaparecen solas. De hecho, tienden a hacerse más marcadas con el tiempo, especialmente las estáticas.
En algunos casos, al no tratarlas a tiempo:
- Aumenta la flacidez del cuello.
- Empeora el ángulo mandibular.
- El rostro parece más envejecido de lo que realmente está.
- Se acentúan otros signos de envejecimiento (papada, pliegues laterales, bandas musculares adicionales).
¿Cómo saber qué tipo de bandas tienes?
La mejor forma es con una valoración médica presencial, donde analizamos:
- Si las bandas aparecen solo al contraer o en reposo.
- El tono muscular del cuello.
- La cantidad de piel sobrante.
- La calidad de la piel (fina, gruesa, flácida).
- Si hay grasa localizada o solo descolgamiento muscular.
En función de eso, diseñamos un tratamiento personalizado, que puede ser médico, quirúrgico o combinado.
Preguntas frecuentes sobre bandas platismales
¿El tratamiento con toxina botulínica es permanente?
No. En bandas dinámicas, el efecto dura entre 4 y 6 meses. Puede repetirse periódicamente según evolución.
¿Se puede prevenir la aparición de bandas estáticas?
No completamente, pero cuidar el peso, proteger la piel del sol y tratar precozmente la flacidez ayuda a retrasar su aparición.
¿La cirugía del platisma deja cicatrices visibles?
No. Las incisiones se ocultan bajo el mentón y detrás de la oreja, y con una buena técnica son prácticamente imperceptibles.
¿Qué resultados se pueden esperar tras la cirugía?
Mejora del ángulo cervicofacial, desaparición de las bandas, piel más firme y un cuello más estilizado, natural y armónico.
Un cuello firme y definido también rejuvenece el rostro
Las bandas platismales pueden aparecer en cualquier momento de la vida, pero no todas son iguales ni deben tratarse del mismo modo. Con un buen diagnóstico, es posible eliminar o suavizar estas bandas con neuromoduladores o cirugía, según el caso, consiguiendo un cuello más joven, una mandíbula más definida y un rostro más armonioso.
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